El sueño y el dormir, siempre han sido unas de las partes más misteriosas de la vida. Ocupan una tercera parte del día, aunque se tienen nociones de su función, no hay la completa certeza de esto. Sin embargo, lo que sí es seguro es que, si no duermes bien, puede afectar tu salud de diferentes formas.

Y cuando hablamos de sueño, no solo importan las horas dormidas, también la calidad de estas, es capital. Respirar bien, recorrer los diferentes ciclos, ir a la cama con la cabeza libre de preocupaciones, son algunos de los puntos a tomar en cuenta para tener un sueño más reparador.

Tener una mala (o varias) noche de sueño, puede provocar que en el día, tus reacciones sean más lentas, menos precisas, lo que puede ser causa de accidentes, desde que se te caiga la taza del café, se te olviden las llaves hasta causar un accidente de tráfico. En el caso de las personas que trabajan con maquinaria pesada, o que coordinan equipos, los riesgos pueden ser mucho mayores.

El sueño también ayuda a reparar tus células y tejidos, es por eso que cuando enfermamos, solemos tener más sueño que de costumbre. Es nuestro cuerpo trabajando para recuperarse.

Como vez, cuidar la cantidad y calidad de sueño es cuidar de ti, y este día Mundial de la salud quisimos hacer hincapié en la importancia que dormir bien, tiene para conservarla.

¿Tú duermes bien? Uno de los primeros y más sencillos pasos para hacerlo, es tener un buen colchón. Hay de muchos tipos y lo mejor es probar para saber cuál es el que mejor se acomoda a tu cuerpo, algo que los de Memory Foam hacen a la perfección.

¿Los has probado? Te recomendamos hacerlo y empezar a descansar más. No olvides visitar nuestra página y conocer más sobre ellos.